Cada bonificación que entregas se convierte en un anuncio que llega a tu comunidad de clientes.

Hoy inviertes en publicidad sin saber si convierte: pagas por anuncios que quizá nadie ve, y el alcance termina en cuanto se agota el dinero. Empiezas de cero cada mes.
Activas tu porcentaje y, al cobrar, tu cliente recibe Pinjoys por su compra.
Las personas cercanas a ese cliente reciben una notificación con el nombre de tu negocio.
Cada venta dispara un nuevo anuncio, sin que pagues por impresión ni por clic.
Café Cardinal entrega 30 bonificaciones en un día: 300 notificaciones con su nombre llegando a la comunidad, sin un peso extra en publicidad.
Una estética da 15 bonificaciones el sábado: 150 vecinos ven su nombre en la app justo cuando deciden a dónde ir.
Un food truck da 20 bonificaciones en la feria: 200 personas nuevas descubren dónde está, y varias llegan esa misma tarde.